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Presentación en Málaga de “El Club de los Detectives Incomprendidos”

Portada_Lourdes_2Este jueves 15 de octubre se realizará la presentación del libro de Lourdes FernándezEl Club de los Detectives Incomprendidos, a las 20:00 horas, en la Librería Luces (Alameda Principal, 16), de la ciudad de Málaga.

El libro será presentado por la Sra. Gemma del Corral, Directora General del Área de Igualdad de Oportunidades de la Mujer del Excmo. Ayuntamiento de Málaga.

No saben cuánto lamento no estar por esos lares… Encuentro que es una magnífica oportunidad tanto de conocer a Lourdes Fernández como de llevarse un libro autografiado por la misma autora. Libro que no tengo ninguna duda que tarde o temprano terminaré comprando y leyendo, ya que pertenece al género de fantasía y la trama me parece bastante interesante.

Exhorto a los habitantes de Málaga y alrededores a asistir a dicho evento. En especial a los amantes de la literatura fantástica que disfrutan con las novelas de Lewis, Tolkien y Rowling, a aquellos adultos que tengan niños con los cuales podrán compartir agradables momentos de lectura con esta novela, y a todos los que amen los libros de magia y aventuras en general.

Libro Nuevo: El Club de los Detectives Incomprendidos

El Club de los Detectives Incomprendidos es una novela juvenil de género fantástico, escrita por la española Lourdes Fernández. El libro está publicado por la Editorial Aladena y se encuentra a la venta en España.

Los personajes principales son los niños Ada, Íker y Julián, quienes conforman el Club de los Detectives Incomprendidos. Un día, estando en el patio de su colegio, descubren una nota con un pedido de auxilio de una persona que ha sido secuestrada y se ponen a investigar este hecho. De ahí en adelante les esperará una gran aventura ambientada tanto en un barrio de la ciudad de Málaga como en un mundo fantástico en el que encuentran monstruos, heroínas, princesas, villanos, madrastras, castillos, bosques tenebrosos y flores carnívoras… En resumen, es un gran cuento de hadas, pero vivido en la actualidad y con niños actuales que no tienen nada que ver con los de antaño. Por lo menos a mí me suena bastante prometedor…

Sí, puede que se trate de un libro “infantil”, pero los que vendrán después no lo serán. Por lo que he averiguado, este sería el primero de una trilogía. Los niños protagonistas de esta novela, serán adolescentes en el segundo y jóvenes adultos en el tercer libro. A pesar de esto, El Club de los Detectives Incomprendidos forma un todo, es decir, se puede leer como una novela completa.

Para quienes deseen más información, aquí les dejo la ficha que la Editorial Aladena ha elaborado sobre esta novela:

ficha

El mundo perdido (Michael Crichton)

thumbnail.aspx (28)Esta novela, continuación de Parque Jurásico, puede ser muy engañosa para quien ha visto la película basada en ella. La razón es que sólo un 15% aproximadamente fue utilizado para la cinta de Steven Spielberg y el resto fue inventado por el guionista de la película. Los puntos coincidentes son: la isla con los dinosaurios, el Dr Ian Malcolm, la Dra. Sarah Harding, Eddie Carr, el bebé tiranosaurio herido y el ataque a los trailer, pero el resto es muy distinto. Aunque la cinta es una gran película de aventuras, el libro posee un gran valor adicional (al menos para mí): nos adentra en el tema del Evolucionismo y nos habla sobre los Priones.

Por supuesto es una novela donde salen dinosaurios y hay aventuras. Pero también hay un vistazo a las teorías de la evolución biológica. Es así que es mencionada y explicada la Hipótesis de la Reina Roja, teoría que nos adentra en el tema de la carrera armamentista de las especies y cómo influye en su evolución.

-¿Las plantas tienen defensas? –intervino Kelly.

-Claro que sí. Las plantas evolucionan como cualquier otra forma de vida, y han desarrollado sus propios medios de agresión y defensa. […] Hemos descubierto que las plantas, en su lucha incesante por la supervivencia, han desarrollado toda clase de tácticas, desde complejas simbiosis con algunos animales hasta señales para advertir a otras plantas, pasando por la guerra química directa.

-¿Señales? –preguntó Kelly, arrugando la frente-. ¿Como cuáles?

-Ah, hay muchos ejemplos –aseguró Levine-. En África, hace mucho tiempo, las acacias desarrollaron espinas largas y afiladas, de unos ocho centímetros. En respuesta, animales como la jirafa o el antílope desarrollaron lenguas largas capaces de superar las espinas. Por lo tanto, las espinas por sí solas ya no servían. De modo que en la carrera armamentista de la evolución las acacias desarrollaron entonces toxicidad. Empezaron a producir grandes cantidades de tanino en las hojas, sustancia que provoca una reacción metabólica letal en los animales que las comen. Los mata literalmente. Al mismo tiempo las acacias desarrollaron un sistema de aviso químico. Si un antílope empieza a comer de un árbol en un bosque, ese árbol desprende etileno induciendo a los otros árboles a aumentar su producción de tanino. En cinco o diez minutos, los demás árboles son venenosos.

-¿Y qué pasa entonces con el antílope? ¿Muere?

-No, ya no –contestó Levine-, porque la carrera armamentista de la evolución no se detuvo. Al final los antílopes aprendieron que sólo podían comer durante un breve espacio de tiempo. En cuanto los árboles comenzaban a producir más tanino, debían detenerse. Y entonces los animales desarrollaron nuevas estrategias. Por ejemplo, cuando una jirafa come las hojas de una acacia, evita después todos los árboles que se hallan a favor del viento y busca otra acacia a cierta distancia. Así que los animales se han adaptado también a esta defensa.

-En teoría evolutiva –añadió Malcolm- se conoce a este fenómeno como la Reina de Corazones, porque en Alicia en el País de las Maravillas la Reina de Corazones le dice a Alicia que debe correr tanto como pueda para permanecer donde está. Aparentemente eso mismo ocurre con las espirales evolutivas. Todos los organismos evolucionan a un ritmo frenético para mantener el equilibrio, para permanecer donde están.

Debo hacer la precisión que Malcolm (y por supuesto Michael Crichton) se equivoca al mencionar esa novela pues se refiere a una escena que ocurre en Alicia a través del espejo, continuación de la obra que nombra, también de Lewis Carroll.

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Fragmento: Carta de Petronio en Quo Vadis?

Nerón

Nerón

En 1886, Henryx Sienkiewicz escribió una de sus mejores novelas: Quo Vadis?. Dicha obra está ambientada en la Roma de Nerón, en los inicios del cristianismo, la persecución de sus seguidores y su martirio en las arenas del Coliseo. Por sus páginas se pasean muchos personajes históricos, además de los inventados por el autor.

Uno de esos personajes recordados por la historia fue Petronio. De él se cuenta que antes de quitarse la vida escribió su testamento y en dicho documento narró todos los crímenes cometidos por Nerón.

En Quo Vadis?, Sienkiewicz se basó en dicho dato e hizo que su Petronio le escribiera una carta al Emperador Nerón. Dicha misiva está  llena de ironía y está escrita con tanto arte y refinamiento, que siempre he sentido un placer malicioso al leerla. Es por ello que quiero incluirla en mi sección de Fragmentos.

Antes 2 antecedentes para que la entiendan:

1.- Nerón adoraba verse como un artista. En sus banquetes cantaba, recitaba versos, bailaba, tocaba la cítara… y por supuesto todos le decían que era el mejor y alababan todas sus ocurrencias. En el mismo libro, al morir una de sus últimas frases es “¡Qué gran artista va ha perder el mundo!”

Petronio (a la derecha)

Petronio (a la derecha)

2.- Petronio, escritor y político, fue llamado el “árbitro de la elegancia”. Sus críticas de arte eran muy respetadas, y como sabía ser también un excelente diplomático, podía halagar a Nerón con frases “no obsequiosas” pero dichas de tal manera que el Emperador las interpretaba como adulaciones y por ello lo tenía como uno de sus favoritos y solicitaba sus opiniones con mucha frecuencia. Tigelino, prefecto de la guardia pretoriana (y otro favorito de Nerón) fue enemigo de Petronio y lo acusa de traición. Petronio fue sentenciado a muerte, pero avisado de este hecho y para que sus enemigos se queden sin ejecutar la sentencia, se suicida abriéndose las venas de la muñeca. Pero antes escribe su carta…

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Fragmento: Videncia de Merlín en “Arturo, Ciclo Pendragón III”

715_p

Portada del libro de la Editorial Timun Mas.

Stephen R. Lawhead escribió el Ciclo Pendragón entre 1987 y 1997. Consta de cinco partes: Taliesin, Merlín, Arturo, Pendragón y Grial. Creo que es hasta innecesario decir que trata sobre la historia de Merlín y el Rey Arturo, aunque sí agregaré que es una versión particular del autor.

Del tomo 3, titulado Arturo, he tomado este fragmento, que considero hermoso y a la vez inspirador, para mi propio deleite y para que ustedes lo aprecien.

Antes de transcribirlo les explicaré que Merlín se enfrentó a su enemiga Morgian, Reina del Aire y de las Tinieblas, y -aunque la venció- quedó malherido, ciego y cansado a consecuencia de esa lucha. Es encontrado por los caballeros Bedwyr y Gwalcmai, quienes lo atienden de sus heridas y emprenden con él el viaje de regreso a la Corte de Arturo. Una noche frente a la hoguera, el awen del bardo se apodera de Merlín y éste empieza a recitar:

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El Ocho (Katherine Neville)

El Caballo Negro.

El Caballo Negro.

Aprendí a jugar ajedrez a los 16 años. Si no hubiera llegado una compañera nueva a mi curso es probable que jamás hubiera aprendido este juego de estrategia, pues nadie en mi familia lo jugaba. Por ello, estaré eternamente agradecida a mi amiga Marianela, quien con infinita paciencia me enseñó los movimientos de reyes, reinas, alfiles, caballos, torres y peones, durante muchas tardes pasadas en la biblioteca del colegio. Resulta increíble cómo una sola persona puede influir en varias a través de la enseñanza; ella me enseñó a mí y yo le enseñé a mi hermana y -mucho tiempo después- a mis hermanos más jóvenes, y ahora a mis sobrinos…

Ignoro si el hecho de saber ajedrez influya a la hora de criticar la novela de Katherine Neville, es probable que sí, ya que puedo asegurar que leyéndola se siente todo el placer de observar una partida real de grandes maestros. Y se puede decir al respecto que la obra está plagada de maestros de ajedrez, tanto campeones mundiales e internacionales como el ruso Alexander Solarin, Antony Fiske, Mordecai y Lily Rad, además de llevar implícita cierta crítica hacia el sistema de calificación para obtener todos esos títulos. El personaje de Lily Rad es el encargado de hacernos partícipe -con explicaciones y ácidos comentarios- acerca de todo el tejemaneje del mundo ajedrecístico y de todas sus curiosas anécdotas:

-¿Y quién es Fiske?

-Antony Fiske, un jugador extraordinario -repuso Lily y se arrebujó las pieles-. Es GM británico, pero está inscrito en la Zona Cinco porque vivía en Boston cuando se dedicaba activamente al ajedrez. Me sorprende que haya aceptado porque lleva años sin jugar. En el último torneo en que participó, hizo echar al público. Creía que en la sala había micrófonos ocultos y en el aire vibraciones misteriosas que interferían sus ondas cerebrales. Todos los ajedrecistas están al borde de la locura. Se cuenta que Paul Morphy, el primer campeón estadounidense, murió sentado, totalmente vestido, en una bañera repleta de zapatos de mujer. Aunque la locura es uno de los riesgos principales del ajedrez, yo no acabaré en el manicomio. Sólo le pasa a los hombres.

-¿Por qué?

-Querida, porque el ajedrez es un juego edípico. Lisa y llanamente, consiste en matar al rey y follarse a la dama. A los psicólogos les encanta seguir a los jugadores de ajedrez para comprobar si se lavan las manos con demasiada frecuencia, olisquean zapatillas viejas o se masturban entre una sesión y la siguiente. Y después escriben artículos en la revista de la Asociación Médica Norteamericana.


Pero el personaje principal de la historia es una tocaya de la autora: Catherine Velis. Una experta en informática y quien se ve envuelta en una compleja trama que involucra la búsqueda de un legendario juego -El Ajedrez de Montglane- que perteneció a Carlomagno. El tablero y sus piezas pasaron por muchas manos a través de la historia europea, diversos personajes famosos se hicieron con alguna de las piezas y Neville narra varios de esos episodios ocurridos entre 1790 y 1970. Es así que por las páginas de El Ocho se mencionan nombres como Catalina la Grande, Talleyrand, Voltaire, Robespierre, Napoleón, Euler, Bach, Philidor, Rousseau, Newton, Franklin, y muchos más. ¿Por qué todos buscan poseer este ajedrez? La respuesta es que la leyenda dice que al reunirse todas las piezas se podrá descifrar una antigua y poderosa fórmula alquímica capaz de dar a quien la posea un inmenso poder.

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En El Ocho, los personajes principales adquieren categoría de piezas en el inmemorial enfrentamiento entre el equipo blanco y el equipo negro. Aunque en este caso, los que visten ropaje negro son los “buenos”, ya que la tradicional simbología del “blanco-bueno, negro-malo” no se aplica al ajedrez. Las piezas blancas siempre abren el juego, ellas son las que atacan -son las “agresoras”, por así decirlo-, mientras que las piezas negras quedan reducidas a defenderse y eventualmente a contraatacar. Esta es, sin duda, una de las particularidades del ajedrez.

Otra de sus curiosidades es que en el juego sólo existen dos piezas solitarias por equipo. Hay ocho peones y tres parejas gemelas, pero sólo un Rey y una Reina. Un Rey cuya pérdida implica el final de la partida: Shah Mat (Jaque Mate en su original persa), aunque no representa el final del juego en la vida real (y en la novela), ya que como reza la frase “el rey ha muerto, viva el rey”, siempre se podrá dar inicio a una nueva partida. Es perder una batalla pero no la guerra. La Reina, en cambio, puede ser sacrificada, pero muchos jugadores preferirían perder cualquier otra pieza antes que ésta, que es considerada la más poderosa del tablero.

El ajedrez nos presenta una lección ejemplar sobre cómo una persona común (un peón) si se esfuerza en seguir adelante por un camino trazado puede llegar a ser más de lo que era en un principio. Un peón que llega a la octava casilla, en pleno campo enemigo, puede convertirse en lo que el jugador quiera. Por lo general, se convierte en Reina; es así que puede llegar a darse el caso que en un mismo bando existan dos Reinas al mismo tiempo. Un hecho insólito, pero muy posible.

Como dije, la muerte del Rey acaba la partida, pero si la Reina se pierde… ella puede, en cierto sentido, “volver de la muerte”. Ese es el gran misterio que reside tras el poder de El Ocho y del vasto camino que emprende Catherine Velis en su búsqueda hasta llegar a la Isla Blanca, dominio del Rey Blanco.

Pero el personaje principal de la historia es una tocaya de la autora: Catherine Velis. Una experta en informática y quien se ve envuelta en una compleja trama que involucra la búsqueda de un legendario juego -El Ajedrez de Montglane- que perteneció a Carlomagno. El tablero y sus piezas pasaron por muchas manos a través de la historia europea, diversos personajes famosos se hicieron con alguna de las piezas y Neville narra varios de esos episodios ocurridos entre 1790 y 1970. Es así que por las páginas de El Ocho se mencionan nombres como Catalina la Grande, Talleyrand, Voltaire, Robespierre, Napoleón, Euler, Bach, Philidor, Rousseau, Newton, Franklin, y muchos más. ¿Por qué todos buscan poseer este ajedrez? La respuesta es que la leyenda dice que al reunirse todas las piezas se podrá descifrar una antigua y poderosa fórmula alquímica capaz de dar a quien la posea un inmenso poder.
En El Ocho, los personajes principales adquieren categoría de piezas en el inmemorial enfrentamiento entre el equipo blanco y el equipo negro. Aunque en este caso, los que visten ropaje negro son los “buenos”, ya que la tradicional simbología del “blanco-bueno, negro-malo” no se aplica al ajedrez. Las piezas blancas siempre abren el juego, ellas son las que atacan -son las “agresoras” por así decirlo-, mientras que las piezas negras quedan reducidas a defenderse y eventualmente a contraatacar. Esta es, sin duda, una de las particularidades del ajedrez.
Otra de sus curiosidades es que en el juego sólo existen dos piezas solitarias. Hay ocho peones y tres parejas gemelas, pero sólo un Rey y una Reina. Un Rey cuya pérdida implica el final de la partida: Shah Mat (Jaque Mate), aunque no representa el final del juego en la vida real (y en la novela), ya que cómo reza la frase “el rey ha muerto, viva el rey”, siempre se podrá dar inicio a una nueva partida. Es perder una batalla pero no la guerra. La Reina, en cambio, puede ser sacrificada, pero muchos jugadores preferirían perder cualquier otra pieza antes que ésta, que es considerada la más poderosa del tablero.
El ajedrez nos presenta una lección ejemplar sobre cómo una persona común (un peón) si se esfuerza en seguir adelante por un camino trazado puede a llegar a ser más de lo que era en un principio. Un peón que llega a la octava casilla, en pleno campo enemigo, puede convertirse en lo que el jugador quiera. Por lo general, se convierte en Reina; es así que puede llegar a darse el caso que en un mismo bando existan dos Reinas al mismo tiempo. Un hecho insólito, pero muy posible.
Como dije, la muerte del Rey acaba la partida, pero si la Reina se pierde… ella puede, en cierto sentido, “volver de la muerte”. Ese es el gran misterio que reside tras el poder de EL OCHO y del vasto camino que emprende Catherine Velis en su búsqueda hasta llegar a la Isla Blanca, el territorio del Rey Blanco.

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